sábado, 20 septiembre, 2014
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'Hacer reír es más difícil que hacer llorar'


Publicado en:   |   Actualizado en: May 14, 2013 at 01:33 PM
TAMPA -

"¡Voy a hablar de lo que me da la gana y como me da la gana!"

Con esas palabras, el reconocido comediante puertorriqueño Luis Raúl Martínez hizo referencia a su nuevo show, ¡Qué clase ‘e lengua!, que traerá a Orlando para comenzar su gira de verano en los Estados Unidos

El comediante de 50 años, conocido artísticamente como Luis Raúl, señaló que en su monólogo humorístico ha incluido temas como el divorcio de Jennifer López, la fugaz visita del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, a Puerto Rico y la nueva versión del fin del mundo.

Recordó que en su anterior visita a la Florida, en el 2010, no pudo presentarse en Tampa.

"Hubo un problema eléctrico con el sonido del teatro, así que le debo mi visita a Tampa, pero está en agenda, no corrido ahora después de junio, sino como parte de la gira en la que pienso ir", dijo.

Contó que inició este show en su país natal, en agosto del 2011, y decidió  "hacerle ciertos cambios para que sea más universal".

Así, tiene planeado presentarse en 10 ciudades estadounidenses, entre estas Miami, Jacksonville y Nueva York.

Desde San Juan, Puerto Rico, y vía telefónica, Luis Raúl habló en exclusiva con CENTRO Tampa sobre ¡Qué clase ‘e lengua! y su experiencia en la comedia.

CENTRO Tampa: ¿En qué consiste el show ¡Qué clase ‘e lengua!?

Luis Raúl: En los últimos años, he usado muchos refranes populares nuestros para cada show. En este caso, se llama ¡Qué clase ‘e’ lengua!, sin la "d", porque nosotros lo decimos corrido. Es para referirse a alguien que es muy parlanchín, que habla mucho y lo hace libremente, y uno le dice: "¡Muchacho, qué clase ‘e lengua tú tienes!". En el show, hablo desde mi vida actoral y personal, hasta donde se pueda contarles, de la política, del sexo, de todo. También hablo de la lengua, del idioma español, y hacia ahí llevo la ruta del espectáculo.

CT: ¿Y piensa hablar del fin del mundo?

LR: Se supone que el mundo se acabaría en mayo del año pasado, después lo cambiaron para octubre, y ahora llega la famosa fecha de los Mayas, el 21 de diciembre del 2012. Quiero ir a Orlando antes de que se acabe todo. El mundo anda tan loco, que es mejor reírse porque, si lo tomas muy en serio, te enfermas y te mueres antes de tiempo.

CT: ¿Por qué piensa hablar de Marc Anthony y Jennifer López?

LR: El año pasado fue muy interesante. Pasaron tantas cosas entre los compañeros artistas, y hay que hablarlo a nivel de comedia. La separación de Marc y J.Lo, y esta con su nuevo novio, que es más joven que ella; y así hay una serie de figuras públicas que yo, a mi manera, voy a decir lo que pienso, cómo funciona lo que la gente dice versus la verdad.

CT: ¿Alguna vez ha tenido problemas por lo que dice?

LR: No. Hay un refrán que dice que eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices. En términos de comedia, lo que digo ya lo pensé. Como cualquier artista, siempre estamos expuestos a que a alguien no le guste lo que tú haces. Tengo muy claro que uno no es un billete de $20, o un mantecado que le gusta a todo el mundo. En el camino vas aprendiendo hasta dónde llegar. Aprendí de mi mentor, Silverio Pérez, puertorriqueño. Hay que establecer una línea muy finita entre lo que puedes hacer y hasta dónde puedes llegar, sin caer en el abismo. Me limito a hablar de todo lo que sale publicado. No me meto en la vida privada de nadie porque no hago chismes, lo mío es parodiar.

CT: ¿Su show es sólo para adultos?

LR: Sí. Los niños no pueden escuchar lo que voy a decir porque sale de mi boca. Si sale de la boca de sus padres, está perfecto. Y ahí estriba el grado de hipocresía que vive la humanidad, con lo cual no soy partícipe. El género del stand-up nos permite hablar de la doble moral que vive la humanidad, obviamente eso no se puede hacer en TV; pero en teatro me permite ir un poco más allá, como decir una mala palabra. Pero mejor me curo en salud. Porque los niños no deben ir al teatro hasta cierta edad, yo lo limito a jóvenes de 16 años en adelante. A esa edad, yo me fui de mi casa, y mi mamá todavía está esperando a que regrese.

CT: ¿Por qué se fue de su casa?

LR: Para estudiar. A los 16 ya es hora de que tú salgas a divertirte, a ver un espectáculo. Pero digo que es sólo para adultos porque al teatro llegan madres con los bebés en coches. ¿Cómo vamos a pasar una velada agradable si una madre lleva a un bebé que no entiende? Los niños tienen un show; y los adultos, otro.

CT: ¿Usted estudió Ingeniería Química?

LR: Sí. Eso quería, y era lo que mi papá y mi mamá soñaban. Pero, estando en el segundo año, decidí entrar a Drama, en Humanidades, y mi vida cambió por completo. No fui ingeniero químico, pero no me arrepiento, porque soy feliz.

CT: ¿Así fue como entró al mundo de la comedia?

LR: Hace 16 años, Silverio Pérez se enfermó y me envió a sustituirlo en unas actividades, y yo pensaba que me iba a morir. Comencé haciendo un calentamiento, un warm-up, cuando él tenía un talk show en televisión. No sé cómo lo hice, pero ya tengo 28 años de ser actor, he hecho de todo, y los últimos 16 años me he dedicado al stand-up.

CT: ¿Es difícil hacer reír a la gente?

LR: Hacer reír a la gente siempre es más difícil que hacerla llorar. El ser humano nace con una gran facilidad para llorar y una gran dificultad para reírse. Pero me encanta hacerlo, es un reto. 

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gabrego@centrotampa.com o 813-259-8478.

 

NO SE LO PIERDA

"¡Qué clase ‘e lengua!"

Cuándo: Viernes, 22 de junio, 9 pm.

Dónde: Bob Carr Performing Arts Centre. 401 W. Livingston Street, Orlando.

Costo: desde $37.50.

Info: Ticketmaster.com o 1-800-745-3000.

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